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jueves, 15 de diciembre de 2016

Hasta el último hombre. Cine bélico en mayúsculas.



Hacía mucho que Mel Gibson no estrenaba nada nuevo como director, faceta en la que sin lugar a dudas se ha convertido en uno de nuestros favoritos. Un actor/director maltratado por Hollywood por tener la lengua demasiado larga y hacer una serie de declaraciones polémicas que lo han mantenido apartado de la gran pantalla desde hace demasiado. Relegado a un segundo plano en la alfombra roja regresa por la puerta grande a la gran pantalla.

Estrena “ Hasta el último Hombre (Hacksaw Ridge) ” una película bélica que nos trasladará a la Segunda Guerra Mundial en el conflicto de Estados Unidos contra Japón después de los sucesos de Pearl Harbour.  En ella nos explicarán la historia basada en hechos reales de Desmond Doss, el primer objetor de conciencia que se alistó en el ejército para ejercer de médico y salvar vidas en lugar de quitarlas. Veremos su juventud, su adiestramiento en el ejército y su participación en la batalla de Okinawa donde realizó su gran hazaña. No queremos explicaros más del argumento porque es mejor que intentéis acercaros a verla.

Las películas de Mel Gibson siempre se han caracterizado por ser muy impactantes en el uso de la violencia, tampoco vamos a engañaros, estamos viendo una película con un conflicto bélico armado, si tiran una granada a los pies de un ser humano éste estallará en mil pedazos. Es un recurso que Gibson utiliza de forma extensa, pero tampoco de forma gratuita y a partir de la mitad del film el ritmo se vuelve desenfrenado  y  os dejará pegados a vuestras butacas, conteniendo el aliento en más de una ocasión observando la parte más cruel y oscura del ser humano.

La historia  está muy bien contada, pese a un inicio más lento, no llega a hacerse pesada en ningún momento, de hecho ese inicio es muy necesario para conocer a todo el elenco y conseguir esa conexión con Desmond. 131’ aprovechados hasta el último segundo, donde nos cuentan la historia que quieren contar, no sobra absolutamente nada.

El reparto está encabezado por un Andrew Garfield que se sacude las telarañas de encima y nos brinda una interpretación que debería darle más de un premio reconocido. Consigue que te emociones con él, que llores con él, que te canses con él. Su interpretación traspasa la pantalla y sacude las entrañas del espectador. Sencillamente maravilloso.


A su lado no desentona un gran Hugo Weaving, alejado de papeles más fantásticos encarna a un personaje atormentado, un padre  consumido por la culpa y la pena, al que le cuesta seguir adelante después de la participación en la Primera Guerra Mundial.

Como contrapunto femenino y otorgándole la pincelada romántica Teresa Palmer interpretará a la chica de la cinta, el personaje de Dorothy, ese ancla que necesita Desmond para volver a casa.

Vince Vaughn y Sam Worthington otros dos secundarios que dan el do de pecho como sargentos del destacamento de Desmond.

Además de sacarle mucho partido a todo el elenco de actores, hay que hacer una mención especial al uso de la destacable banda sonora, a cargo de Rupert Gregson Williams que sirve para reforzar momentos dramáticos y consigue que se acelere tu pulso en las escenas de más acción. De hecho, es una de esas piezas fundamentales que consiguen tocarte el corazón en algunos momentos llevándote al borde las lágrimas. Desde luego que esta banda sonora pasará a formar parte de nuestra colección.


En resumen, Mel Gibson lo ha vuelto a hacer, después de maravillas como Braveheart, nos regala esta PELÍCULA IMPRESCINDIBLE, así en mayúsculas, para todo amante del cine bélico. Sin lugar a dudas para nosotros es una de las mejores películas de este año. Si estáis dudando sobre si acercaros a vuestra sala de cine más cercana, ni os lo penséis, saldréis contentos de la misma.

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