Bienvenidos. Diario Estelar: Estimados viajeros, tras largas noches de hibernación habéis llegado a vuestro destino. Ya estáis en casa.

lunes, 11 de abril de 2016

Saga Dark Souls

A estas alturas, todo aquel que siga mínimamente lo que se cuece en la industria del videojuego ha oído hablar o ha visto algo de la cada vez más famosa saga Dark Souls.
¿De qué trata el juego? ¿Qué mecánicas tiene? ¿Qué lo hace tan amado y tan odiado a partes iguales?
En este artículo hablaremos de la saga, de sus orígenes y de todo lo que la rodea.


La compañía responsable de Dark Souls es From Software, un estudio que está lejos de ser nuevo en la industria ya que poseen una larga lista de juegos con exitosas sagas como King’s Bounty, Armored Core o Tenchu.

La saga Dark Souls nace de un juego exclusivo de Playstation 3 llamado Daemon’s Souls, el cual durante su desarrollo fue supervisado por Sony.
Inicialmente Daemon’s Souls no contemplaba su salida en occidente, pero tras obtener un inesperado éxito, llegando a ser uno de los juegos elegidos para el premio a la excelencia en la feria Japan Game Awards 2009, la distribuidora Atlus decidió publicarlo en América y poco después Namco y Bandai anunciaron su publicación en Europa.


El éxito que tuvo el juego a nivel mundial hizo que From Software se decidiera a desarrollar un nuevo juego, esta vez sin la supervisión de Sony, y por tanto sin exclusividad. Sería el sucesor espiritual del mencionado Demon’s Souls, el cual originalmente iba a llamarse Project Dark y que acabó llamándose como actualmente lo conocemos, Dark Souls.

Lo primero a destacar es que se trata de un tipo de juego que va dirigido a un público muy concreto y es que la Saga Dark Souls requiere de una gran habilidad con el mando, no hay una historia claramente definida que te guie en el juego y el morir se paga muy caro.
Esto al principio desconcierta, y a medida que vas muriendo, tu paciencia comienza a agotarse. Sin embargo, cuando consigues pasar de donde estabas atascado, sientes una gran satisfacción y esto, es uno de los puntos fuertes de la saga. Saben hacer que el jugador se sienta orgulloso con cada reto que supera.


Según sus creadores, la dificultad que caracteriza a la saga, no era el objetivo que perseguían como tal, sino que lo que siempre han buscado es evocar la sensación de logro. Que el jugador cuando es capaz de matar a un jefe final después de muchos intentos, se vea recompensado por su hazaña con un gran orgullo a la vez que adquiere cada vez más habilidad.
Cualquier jugador que se adentre en el universo Dark Souls por primera vez, hasta llegar al primer jefe final, habrá muerto un buen número de veces, pero después de derrotarlo, si comienza una nueva partida, se dará cuenta de que es capaz de llegar a él y derrotarlo prácticamente sin morir.
Esto es así por el propio diseño del juego, los enemigos aun siendo siempre igual de difíciles, siempre están en el mismo sitio, y sus patrones de ataque son siempre casi iguales. De esta forma el jugador, cada vez que pasa por el mismo sitio, sabe a qué atenerse, y puede adaptar sus ataques y movimientos a lo que está por venir.

Los puntos de guardado, unas hogueras de huesos con una espada clavada en el centro, se encuentran al principio de cada zona, o si son zonas muy grandes, pueden tener alguna intermedia, pero casi nunca cerca de un jefe final. En estas hogueras, es donde el jugador recupera sus frascos de curación, rellena totalmente la vida y se cura de cualquier estado alterado. Pero por contra, al usarlas, todos los enemigos de la zona, a excepción del jefe, vuelven a reaparecer. 

  
Los juegos de la saga Dark Souls son de tipo RPG de acción y se nota desde el primer momento, ya que, al comenzar una nueva partida, podemos personalizar nuestro personaje dándole apariencia, nombre, género, profesión y objetos de inicio. Siempre hay que tener en cuenta que hay profesiones que son mejores para los principiantes que otras. Siendo, por ejemplo, caballero una de las más adecuadas, dado que comienzan con bastante vida y hacen un daño considerable.
También hay que tener presente que, al subir de nivel, debemos ser nosotros los que elijamos que atributos subir y esto afecta directamente al comportamiento de nuestro personaje. Puede darse el caso en que, destinar pocos puntos en fuerza y llevar una armadura pesada hará que el personaje se mueva muy lentamente, o si tiene poca resistencia, se agotará tras dar un par de golpes de espada convirtiendo el juego en una perfecta pesadilla, eso sí, una pesadilla que habremos personalizado nosotros mismos.

El principal recurso que puede usar el jugador para mejorar al personaje y el equipo, son las almas. Estas almas, las dejan caer todos los enemigos del juego al morir. Este preciado recurso, es el que creará más de una situación de tensión si no vamos con cuidado, debido a la mecánica de muerte que tiene el juego.
La mecánica de muerte en la saga, es dura y a veces incluso frustrante. Al morir, pasan varias cosas. La primera es que volvemos automáticamente a la última hoguera que hayamos visitado, habremos perdido todas nuestras almas y los enemigos que hayamos matado habrán resucitado. Con lo que, si queremos recuperar nuestras almas, no nos quedará otra que hacer de nuevo todo el camino hasta donde hayamos muerto y recogerlas del suelo, pero si volvemos a morir antes de recuperarlas, dichas almas se perderán para siempre.

El juego cuenta con un mundo abierto, el cual podremos recorrer libremente, siempre y cuando las puertas estén abiertas, pero si no vamos con cuidado, podemos meternos en una zona, donde los enemigos nos matarán con un par de golpes. A medida que vamos avanzando podremos ir abriendo varios atajos que conectan diferentes zonas del juego, que facilitan la movilidad por el mundo y la exploración del mismo.

Dark Souls posee unas curiosas mecánicas multijugador. Por un lado, están los mensajes que nos iremos encontrando en el suelo por todas las zonas, los cuales son dejados por otros jugadores, con el objetivo de indicarnos un peligro, una zona oculta, o para engañarnos y que hagamos algo como saltar por donde no debemos. Por otro lado, está el tema del juego cooperativo, en el cual, para jugar con alguien, basta con que usemos unas señales que dejará la gente en el suelo. La contrapartida a este singular modo, es que es bastante difícil jugar con amigos, a no ser que quedéis expresamente en un lugar concreto y estéis atentos a cuando y como ponéis la marca de invocación.
Por último, el PVP, se ejerce de forma muy distinta a otros juegos, ya que mientras estamos explorando, o luchando, otro jugador puede invadir nuestra partida para intentar matarnos. El ganador, se quedará con parte de las almas del otro, y el invasor volverá a su propio mundo.


La saga Dark Souls es una saga fascinante, desafiante y llena de emoción que no te dejará indiferente. Pondrá a prueba nuestra destreza con el mando, nuestras ganas de explorar y nuestra paciencia. Si no estás habituado a juegos tan difíciles, al principio puede ser frustrante, pero la satisfacción resultante de avanzar después de haber fallado tantas veces es algo que muy pocos juegos actuales saben transmitir de la forma que lo hacen los juegos de la saga Dark Souls.


Aprovechamos para recordar que Dark Souls 3 sale el próximo día 12 de abril y es que en el Hangar ya estamos ansiosos por aventurarnos de nuevo en el universo Dark Souls con el último título de la saga.
Israel Mora & Xus Abad

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada